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Para mujeres de más de 40 que van al gimnasio o a clases, cuidan lo que comen y aun así el pantalón de siempre les aprieta por la tripa.

Que el pantalón de siempre vuelva a abrochar sin apretar, con fuerza 3 días a la semana y comiendo lo de casa

Haces más que nunca y tu cuerpo responde menos que nunca. No es tu constancia: te han entrenado como a un hombre.

  • Sin dieta: un recetario
  • Sin pesar nada
  • Revisado conmigo cada semana

Ponlo con sonido y míralo entero.
Cuando termines, reserva tu llamada conmigo.

45 minutos, uno a uno conmigo, gratis y sin compromiso.

— Reconócete —

¿Alguna de estas situaciones te resulta familiar?

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Tres tardes a la semana entre pilates, gimnasio o clases. Cumples con todo, y sales de clase reventada.

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Cenas ligero de lunes a jueves. Y el sábado te pones el pantalón de siempre y aprieta igual que el primer día, sobre todo por la tripa.

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Como no se mueve nada, aprietas más: una clase más, un rato más de cinta, un poco menos en el plato. El cansancio sube. El pantalón sigue igual.

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Aguantas así unas semanas, hasta que llega una semana mala —el trabajo, la casa, un imprevisto— y se cae todo. El lunes vuelves a empezar de cero.

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Por las mañanas eliges la ropa pensando en la tripa. Lo notas al vestirte y al mirarte.

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Nunca habías hecho tanto, y tu cuerpo nunca te había respondido tan poco. Y empiezas a pensar que el problema eres tú.

Y la frase que te dijiste, o que te dijeron: «será la edad».

Y haz la cuenta: tres tardes a la semana, cuatro semanas al mes. Mucho esfuerzo para que el sábado el pantalón te diga lo mismo. Y cada año cuesta un poco más, porque el músculo que se pierde no vuelve solo.

No es la edad, y no te falta constancia. Te han entrenado como a un hombre, y cansarse no es construir. En el vídeo te explico por qué y qué se hace en su lugar.

Lo que buscamos, dentro de unos meses
  • Abrochar el pantalón de siempre sin meter tripa.
  • Subir unas escaleras y llegar arriba fuerte, no ahogada.
  • Comer con tu familia el domingo, normal, sin calcular y sin culpa.
  • Y que lo que ya haces por fin se note: pedirle algo a tu cuerpo y que responda.

Si te has reconocido, esta llamada es para ti.

— Sobre mí —

Quién soy y por qué puedo ayudarte

Soy Manolo. Y empiezo por lo que no soy: no soy el que te va a prometer diez kilos en un mes, ni el que te manda una dieta y una tabla de ejercicios y desaparece.

Soy entrenador personal, graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Entreno desde 2013 y desde 2017 me dedico en exclusiva al uno a uno. Desde hace años, solo a mujeres.

Y a las mujeres que llegan como tú, haciendo de todo y sin que su cuerpo responda, les digo dos cosas con la mano en el pecho.

La primera: tu cuerpo no se ha estropeado. Ha cambiado de etapa, y lo que estás haciendo no es lo que te pide ahora.

A partir de cierta edad, tu cuerpo deja de responder al déficit y empieza a responder al estímulo. Si haces lo de siempre, comer poco y moverte mucho, lo que consigues es perder músculo. Con menos músculo tu cuerpo gasta menos, y al mes siguiente tienes que comer todavía menos y entrenar todavía más para lo mismo. Ese es el bucle, y por eso cada vez haces más y tu cuerpo responde menos.

  1. Comes menos y te mueves más
  2. Pierdes músculo
  3. Tu cuerpo gasta menos
  4. Comes todavía menos
La segunda: constancia te sobra. Puedes salir reventada de cada clase y no estar dándole a tu cuerpo lo que te pide, porque cansarse no es construir.

Y hay otra cosa que casi nadie te dice: no entrenas mal, es que te han entrenado como a un hombre. Las mismas rutinas, los mismos porcentajes y la misma progresión que a un chico de veinticinco, sin tener en cuenta nada de lo que le pasa a tu cuerpo ahora.

Tiene arreglo. Pero no por donde lo estabas buscando.
Manolo Alfosea, entrenador personal
Manolo
Graduado en CAFD · Entrenador desde 2013
— El método —

Por eso trabajo con el Método 3Z

Son tres zonas, y el orden es lo que hace que funcione.

Z1

Zonas Fuertes

Tres entrenamientos de fuerza a la semana, de alrededor de una hora, en tu gimnasio o en casa. Adaptados a lo que puedes hacer tú hoy y pensados para el cuerpo de una mujer. Aquí no vas a machacarte: vas a construir.

Sales de aquí con un cuerpo que responde: la base de todo lo demás.

Z2

Zona Cintura

Es la que más te preocupa, y va la segunda a propósito. La tripa no se baja con abdominales: se baja cuando tu cuerpo ya tiene músculo para gastar más y la comida acompaña.

Sales de aquí notando el cambio donde más te importa: en el pantalón.

Z3

Zona Hábitos Reales

No te doy una dieta: te doy un recetario con lo que ya te gusta. Lo que te gusta se queda; lo que no, fuera. Comes lo de casa, sin pesar nada, y con una forma de organizarte que aguanta una semana mala, un viaje de trabajo o un mes complicado.

Sales de aquí sabiendo sostenerlo tú sola.

Fíjate en el orden, que es lo más importante. Casi todo el mundo quiere empezar por la dos. Quiere la tripa. Y por eso hace dieta y abdominales, pierde músculo, y a los tres meses está peor que al principio.

Primero se construye. Después se define.
— Mis clientas —

No te lo digo solo yo

El cambio en tres meses
«Contacté con él porque había perdido muchísima masa muscular, y a nuestra edad la única forma de recuperarla es haciendo ejercicios de fuerza. Me ha sorprendido el cambio que he realizado en mi cuerpo en tres meses. Pensaba que tomaba mucho más tiempo.»
Clienta de Manolo, a los tres meses de entrenar con él
Después del desfile, sin dolor
«Todos los años, después del desfile, me dolían la espalda y los riñones de estar horas con el traje ahí parada. Y este año eran mis compañeras las que se quejaban, porque yo estaba perfectamente. Creo, sin duda, que ha sido a través del entrenamiento de fuerza.»
Clienta de Manolo
La mejor inversión
«No me veía bien físicamente, me encontraba muy cansada, y todo me influía para estar aún peor anímicamente. Cuando empiezo con él, me empiezo a encontrar bastante mejor, mucho más activa. Ha sido la mejor inversión que he podido hacer.»
Clienta de Manolo
— La llamada —

¿Por qué agendar esta llamada?

01

Porque vamos a mirar tu caso concreto: qué entrenas, qué comes en un día normal, qué has intentado ya y qué dejó de funcionarte. No un patrón genérico. Tu cuerpo y tu semana.

02

Porque vas a salir sabiendo por qué la tripa no te ha bajado con lo que haces y qué cambiarías esta semana. Aunque después decidas hacerlo por tu cuenta.

03

Porque trabajo con pocas clientas a la vez, en un acompañamiento de tres, seis o doce meses que se puede pagar en tres plazos. El precio exacto te lo digo en la llamada. Y si veo que no es para ti, también te lo digo.

Son 45 minutos, gratuitos y sin compromiso, uno a uno conmigo. Y no salen vacíos.

Es para ti si…
  • Tienes más de 40 y vas al gimnasio, a pilates o a clases.
  • Cuidas lo que comes y aun así el pantalón de siempre te aprieta, sobre todo por la tripa.
  • Quieres mirarlo en serio una vez, con alguien que entienda el cuerpo que tienes hoy.
No es para ti si…
  • Buscas perder diez kilos en un mes: eso ni te lo voy a prometer ni lo voy a hacer.
  • Quieres resultados sin hacer nada: son tres entrenos a la semana y los haces tú.
  • Hoy no puedes sacar esos tres huecos a la semana. Entonces, no reserves todavía.

Una cosa antes de reservar: son tres entrenos de fuerza a la semana, de alrededor de una hora, en casa o en tu gimnasio, y los haces tú. Si ya vas tres días a clase, el tiempo lo tienes: lo que cambia es lo que haces en él.

— Tú decides —

Tienes dos caminos

Seguir como hasta ahora

No te va a pasar nada mañana. Seguirás yendo a tus clases, saliendo reventada, y el sábado el pantalón te dirá lo mismo. La pregunta es cuántos meses más de esfuerzo que no se nota.

Mirarlo en serio una vez

Con alguien que entienda el cuerpo que tienes hoy. Son 45 minutos conmigo, gratis y sin compromiso, y sales sabiendo qué cambiarías esta semana.

Si trabajamos juntos, te garantizo esto
  • Un plan hecho para tu cuerpo y para tu vida.
  • Un seguimiento cada semana para hacer los ajustes.
  • Una videollamada al mes conmigo, más las que hagan falta.
  • Y si completas el programa entero y no consigues resultados, te devuelvo el dinero.

Lo que buscamos es que el pantalón de siempre te vuelva a abrochar sin apretar. Entrenando fuerza tres días a la semana y comiendo lo de casa, sin dieta y sin pesar nada. Y conmigo revisándolo cada semana.

Qué pasa cuando reservas
  1. Eliges día y hora, y contestas unas preguntas cortas sobre tu caso.
  2. Te llevo a un vídeo corto con los siguientes pasos, y te escribo por WhatsApp para confirmar la llamada.
  3. Hablamos 45 minutos, uno a uno: tu caso, por qué no te ha funcionado lo que haces y el siguiente paso, sea cual sea.
Manolo Alfosea
Soy Manolo Alfosea. Nos vemos ahí.
Graduado en CAFD · Entrenador desde 2013 · Solo mujeres
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